En Física intentamos decirle a la gente las cosas de una manera tal que comprendan algo que nadie antes sabía. En el caso de la poesía, la finalidad es exactamente la opuesta.(Paul Dirac)
sábado, 14 de febrero de 2015
NEVER LET ME GO
Nunca me dejes ir de la tierra, desprenderme de ti y
Escapar más allá de la vía láctea como un meteoro
Vidrioso que se desgasta con el filo del tiempo.
Estoy en medio de las palabras esdrújulas,
Resarcido por gigantes glaciales que se derriten,
Ligado al núcleo de catástrofes de fuego, pero
Esgrimo los embates como una escuálida mangosta.
Te extraño, pero es difícil no extrañarte sin amor,
Mido la altura de las máquinas que van a las estrellas,
Escojo lirios entre rocas etílicas, en el mar escucho
Gruñir un jardín como una médula, y yo, desquiciado,
Observo la luz boreal que relumbra con tu afecto.
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poema del libro "El cielo que se disuelve"
lunes, 9 de febrero de 2015
miércoles, 28 de enero de 2015
PARED DEL SOL
Si estuvieras aquí, en mi silencio,
destruirías la soledad,
me rodearías
con tu cuerpo delgado
lleno de flores
y calor de montaña.
En la inmanencia me
entregarías un arcoíris.
En mi habitación, en
silencio, alucino que llegas
para regalarme tus
manos de madera.
Y te veo descalza andando
sobre la línea
del mar de una primavera
gris.
Sácame, te imploro, del ruido de las máquinas,
libérame de la corta estadía
de los desahuciados.
Qué agonía más dulce
es retenerte en mis retinas.
Solo digo las palabras
que se reflejan en la pared del sol,
palabras que anochecen
con la luna.
Estás aquí, estas
aquí, lo intuyo
porque me toca tu
imaginado timbre
que envuelve consonantes
en una piedra de miel.
(Medellín, Antioquia. Enero del 2015)
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poema del libro "El cielo que se disuelve".
lunes, 22 de diciembre de 2014
CARRERA 11
A Marco Martos
Iniciamos un nuevo viaje, se dilató el tiempo,
el
escombro gris que reinaba bajo el reino de la estratósfera
imponía su
textura, pero no se asustó el maestro,
él seguía luciendo su mirada oriental.
El vate se
apoyaba en la serenidad de sus vocablos.
¿Cuál es
la fuerza que une a los quarks?
preguntó
un hombre que parecía pronosticar
la llegada
de un tsunami.
Yo pregunté
por la esencia de la fe,
el maestro
midió la velocidad del viento
con la
agitación de las ramas etruscas que aparecieron
Invadiendo
las veredas.
Dos ríos
violentos caían en su memoria, eran como
libros
desplomándose
sobre un edificio, yo almacenaba sílabas,
fabricaba
rimas que colisonaban con estaciones ficticias.
¿Dejará el tiempo de destruir lo que construimos?
Sobre lo
derruido se levanta una idea,
una hoja en
el viento era arrastrada por la viscosidad,
«Allí van
las islas que vimos al borde del mar»
le dije, él
respondio hablando del paso de Julio Cesar
sobre el Rubicón, hace milenios.
Mientras avanzábamos
sentimos la rotación de la tierra
y la voz latina
del mítico Virgilio retumbó diciendo:
La fortuna sonríe a los osados.
¿Cuál es la fuerza que une a los quarks?
volvió a
preguntar otro hombre que entrenaba
para escalar los himalayas.
Despacio,
más lento, en balbuceo pronunciaba
un halcón magullando
un tronco de algarrobo.
Aparecieron
antiguas estrofas sobre las manos
que fueron
sonando en el papel
con troqueo
y sinuosa brillantez.
Y de
pronto nos detuvimos,
«Mira las montañas
que quedaron atrás»,
dijo el
sabio maestro.
Entonces,
comprendí que la fe es algo que se adquiere
con la experiencia.
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poema del libro: Constelaciones
sábado, 6 de diciembre de 2014
POEMA DE RESONANCIA
Avanzo sobre un
puente, debajo fluyen la asonancias
y las turbulencias,
arriba el
aire trae la esencia de tu jardín
que penetra
mis poros, se desliza tu cuerpo impalpable,
se expande tu
exuberancia de bosque,
me atrapa tu juncáceo carácter.
Oprimo la
angustia, escucho las ondas resonantes de tu boca,
hilvano cada
sílaba que destellas sobre las sombras,
Inclino la
luz del sol sobre tus pies, detengo el pensamiento,
tuerzo la
rectitud de la devastación ante lo imposible,
ato las
ráfagas, ato las silbatos del olvido.
Como un
fanático acérrrimo dejo levitar mi sien,
Sobre un circulo
cálido, dentro de un abismo glacial.
Hasta aquí,
donde reposo, me llega la cinética de tu movimiento,
en el océano
que te rodea, en el espacio que alcanzas,
con júbilo me
dejo caer en tus aguas délficas.
Venciendo el
equilibrio distingo el balanceo del concreto,
un verde enigma
se instala sobre mis pasos,
resonante
situación se mezcla con el éter, pintando la galaxia,
y tú estás
allí para sostenerme donde las olas coinciden,
antes que la
fuerza de gravedad.
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POEMA DEL LIBRO: EL VIAJE HACIA ANDRÓMEDA.
sábado, 15 de noviembre de 2014
POEMA DE VIBRACIÓN
Llego a ti cada día
con mi mente, con la intensión
más potente que la radiación
solar,
me envuelvo en un sueño
dentro de un sueño
raspando la corteza
de árboles exactos,
alcanzo tu aliento
entre una ciénaga de nieve.
Te veo en los cañaverales,
descalza, en los cañaverales
que alucino entre
verdes vibraciones.
Como un acuerdo tácito,
desde hace mucho,
mi pensamiento se inclina
sobre ti,
la lógica gris se destruye
con tu sonrisa.
Desde una palma
gigante o el interior de una restrepia
suspiro el brillo y
el resplandor de tus omóplatos,
y en cada célula de
tu cuerpo me sujeto.
Estás en cada segundo
sobre el mar del universo.
Junto mis ojos cada
noche
observo que vienes a
cubrirme de tactos y duermo
humorado de ti,
con delicada tensión,
abrigado quedo, levitando
contra la gravedad.
Nado en aguas délficas imperturbables, avanzo
nave frondosa, tú
eres esa nave que me conmueve,
aquí entre la realidad
de acero.
Llego a ti cada día
con mi mente, con la intensión
más potente que la
radiación solar.
Lima, 15 de octubre del 2014.
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POEMA DEL LIBRO: EL VIAJE HACIA ANDRÓMEDA.
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