
que se respira,
una realidad que camina sonámbula.
en un lapso espontáneo:
un verde somnífero
rodea el cuerpo estirado
y encojido.
nadie es nadie sin un sueño.
en la atmósfera del ansia,
en las alturas del fondo uno lucha
por no ahogarse
y sin darse cuenta queda
el ser dormido.
qué importan las miradas,
qué importa el frío concreto del reposo.
dentro del sueño hay una realidad
como la piel gris acolchonada de un felino
y garrras momentáneas que transpiran.
hay hielo que arde dentro del cuerpo,
hay sangre fluyendo en los ligamentos,
hay volcanes erupcionando detenidos
con la mente.
dentro del sueño hay una realidad:
un tren lleno de árboles y escarchas,
un acantilado sujeto a las orillas,
una prision abierta bajo el cielo.
nadie es nadie sin un sueño.